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El fracaso del "corrupto" sistema penitenciario en México, visto por una custodia: 'Delincuencia organizada cogobierna los reclusorios'

Los custodios de las cárceles cumplen un papel esencial en las cárceles mexicanas. Algunos de ellos son víctimas, otros, victimarios. De una forma u otra, todos son testigos de primera mano de lo que sucede dentro de las prisiones, desde el corazón del sistema carcelario.

  • Redacción AN / JGE
07 Feb, 2024 13:58
El fracaso del "corrupto" sistema penitenciario en México, visto por una custodia: 'Delincuencia organizada cogobierna los reclusorios'
Foto: Cuartoscuro

La llamaremos Gabriela. Lleva muchos años en este desgastante trabajo y conoce como la palma de su mano diversos penales donde ha trabajado, así como el funcionamiento, legal e ilegal del sistema penitenciario mexicano.

¿Las prisiones cumplen su función de readaptación social?

Gabriela: “No, porque son un negocio muy lucrativo. Existen demasiados intereses creados, en especial económicos y la delincuencia organizada cogobierna los reclusorios. Los centros penitenciarios en México no son para la readaptación como manda la ley, sino que son una fuente de extorsión a los presos y sus familias; también son centros operativos del crimen organizado”.

¿Las autoridades participan?

“Son cómplices. Claro que lo saben y se benefician de ello. De hecho, ellos venden lujos y trato preferencial a los ‘padrinos’ es decir, a los presos de mucho dinero y poder que disfrutan una zona especial”.

Posteriormente, agregó.

Para ellos, la prisión puede ser un hotel de lujo, para los pobres, un infierno. Los privilegios no solo se traducen en comodidad y entretenimiento dentro de las celdas de los padrinos, sino el no ser enviados a un penal de alta seguridad, donde la disciplina es de hierro. Los privilegios son muy caros. También se puede comprar una fuga. La evasión de presos que hemos tenido fueron pactadas desde muy arriba. Físicamente es imposible salir, a menos de que todo esté acordado. En los videos de los hoy prófugos, se les ve con traje y folders llenos de papeles. La ilegalidad se practica desde las más altas esferas del penal. Un botón de muestra es Antonio Hazael Ruíz Ortega que cuando fue Subsecretario del Sistema Penitenciario, acumuló trece fugas de cárceles de la Ciudad de México.

Además, informó que “el personal del penal extorsiona a los presos y a sus familias. La venta de estupefacientes está exclusivamente en manos de los miembros de los cárteles. Si a un custodio se le ocurre vender drogas en el penal, firma su sentencia de muerte. Está estrictamente prohibido el uso de teléfonos celulares, pero se alquilan. En los centros penitenciarios, con dinero, se puede conseguir lo que sea”.

¿Puede suceder en México lo que pasó en Ecuador, donde la fuga de un preso de altísima peligrosidad, desembocó en mucha violencia callejera y muertos?

Sí, sin duda puede suceder lo mismo acá. El crimen organizado ha crecido tanto que ya es un poder en sí que compite, que se enfrenta a los poderes establecidos por la ley. El crimen organizado ejerce un gran despliegue de violencia para proteger a sus cabecillas. Además, no hay que perder de vista que actualmente el Cártel Jalisco Nueva Generación y la Unión de Tepito están en una guerra abierta contra el Cártel de Sinaloa por el control de los 13 centros penitenciarios de la capital del país y 24 del Estado de México. No pelean dentro y fuera de los penales solamente por el monopolio de la venta de droga dentro de las cárceles, sino porque éstos son centros de extorsión y centros de operaciones.

¿Y qué hacen las custodias mujeres cuando hay un motín?

Hacemos de tripas corazón y cumplimos los protocolos. Además, en cuanto damos la alarma, los helicópteros con tropas especiales aterrizan en el patio del penal mientras otras unidades llegan por tierra. Con ellos no se juega.

La necesidad

Gabriela tomó este peligroso y desgastante trabajo por pura necesidad. Aunque tiene estudios universitarios, no encontró otra oferta laboral. Nuestra entrevistada nos confió:

Al principio del entrenamiento yo lloraba en las noches, todo me dolía y estuve a punto de tirar la toalla, pero cuando el padre de mis hijos – que siempre me menospreciaba- me dijo que yo no tenía la capacidad, que no podía con el paquete, me enojé muchísimo. Por el puro coraje y por mi orgullo herido, terminé el entrenamiento y me convertí en custodia. Actualmente hay muchas madres solteras en este trabajo.

RFI

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