‘Li Cham’, una mirada hacia los derechos de la mujer en una comunidad tsotsil
La ópera prima de Ana Ts’uyeb construye una historia desde la voz de tres generaciones de mujeres tsotsiles.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
Desde los Altos de Chiapas, las voces de tres mujeres tsotsiles llegan a la pantalla grande con Li Cham, ópera prima de la directora Ana Ts’uyeb, un documental que reflexiona sobre las violencias de género, la memoria, la autonomía y la resistencia comunitaria.
Tras obtener reconocimientos en festivales como el de Morelia, el largometraje llega las salas comerciales convirtiéndose en la primera producción documental chiapaneca tsotsil en proyectarse en los grandes complejos comerciales.
¿Cómo surge Li Cham?
Nace de un cuestionamiento personal sobre el contexto que atravesamos las mujeres en mi comunidad y en la sociedad general. Me parecía importante fuera narrada desde la voz y la forma de pensar de mi comunidad. Las tres protagonistas siempre me han inspirado y creo que se merecían que el público conociera su lucha. Son mujeres que comparten un pasado en el zapatismo y que se rebelaron contra las prácticas culturales de su comunidad. Me importaba también, que todo se contara desde la cosmogonía tsotsil.
Con las tres tienes una relación cercana y familiar. ¿Cómo fue filmarlas y qué límites te pusiste?
Hablar de mi familia es también hablar de mí. Al principio del documental me enfoqué en los roles de género y en la lucha por la tierra, pero conforme avancé con las entrevistas ellas me abrieron su corazón y contaron cosas muy íntimas que incluso no sabían sus familias. Filmamos entre 2021 y 2024 y durante ese lapso las protagonistas ganaron confianza y me compartieron cosas personales. Las entrevistas se hicieron de manera separada. Ninguna de las tres sabía que me estaba contando la otra porque quería evitar que sintieran presión.
¿Entre lo que descubriste al entrevistarlas qué fue lo que más te sorprendió?
Descubrí el pasado prácticamente. Sabía que había cosas que a nivel familiar serían nuevas. En el caso de la historia de mi mamá, sabía de la muerte de sus primeros tres bebés, pero era un tema que no se tocaba. Para mí fue un reto prepárame para este tipo de hallazgos. Con mi mamá particularmente, ese fue un momento importante porque a partir de ahí la entrevista se inclinó hacia el tema muerte y la pérdida de personas físicas.
Sus reflexiones sobre el zapatismo, ¿hicieron que cambiara tu forma de ver al movimiento?
Mi familia perteneció a la organización y yo crecí en ese contexto. Durante el proceso del documental investigué e intenté entender su impacto. Sin duda fue un movimiento que en su tiempo e incluso ahora sigue teniendo impacto en la vida de las mujeres, los pueblos originarios y la comunidad. En el zapatismo las mujeres encontrar un lugar importante para defender sus derechos y romper con estereotipos; ayudó mucho a romper reglas muy rígidas al interior de la comunidad.
¿Qué te dijo tu familia al ver la película y cómo ha sido recibida también en tu comunidad?
Era consciente de que habría una opinión dividida, pero haber ganado un premio en el Festival de Cine de Morelia motivó una reflexión alrededor de prácticas tan normalizadas en nuestro contexto.
¿Cómo puede contribuir el cine para cambiar su realidad?
En nuestra comunidad el material audiovisual ha sido un detonante para cuestionar estas prácticas tan normalizadas. Para mí, el cine es una herramienta para visibilizar, reflexionar, cuestionar, e incluso hablar de temas incómodos. Para el exterior cumple otro objetivo porque al contar nuestra propia historia desde nuestra forma de pensar, narrar, filosofar, con nuestra propia lengua, dejamos de romantizar o folclorizar nuestra realidad. Muchas veces cuando hablamos de temas de género en los pueblos originarios se termina por revictimizar a la mujer. Pero, al ser yo mujer tzotzil hablo de desde la experiencia, no desde la interpretación.
¿Qué tan difícil es un documental como el tuyo encuentre distribución?
Fue muy difícil hacer el documental, pero la distribución fue un reto grande, aunque este es un tema para el cine mexicano. No obstante, Li Cham, creo que es el primer documental tsotsil que llega a salas como Cinépolis o Cinemex.






