“La comedia es el género que más desnuda la realidad”: Flavio González Mello
Este jueves 18 de junio a las 19:00 horas, el dramaturgo leerá su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
El 11 de abril de 2024, el dramaturgo Flavio González Mello (Ciudad de México, 1967) fue elegido nuevo miembro de la Academia Mexicana de la Lengua en reconocimiento a su trayectoria como dramaturgo, director de teatro, narrador y guionista de cine y televisión.
Autor de piezas como I. A. Inteligencia actoral, 1822, el año que fuimos Imperio, así como de los guiones de películas como Pachito Rex, me voy pero no del todo y Ana y Bruno, González Mello leerá su discurso de ingreso a la institución este jueves 19 de junio a las 19:00 horas en la sede la institución ubicada en Donceles 66, en el Centro Histórico de la capital del país.
¿Cuál es la importancia de instituciones como la Academia Mexicana de la Lengua en una época en la que el lenguaje evoluciona tan rápido?
Una de las principales tareas de esta Academia, que forma parte además de la red de Academias de la Lengua Española en toda Iberoamérica, es reflexionar sobre cómo ocurren estas mutaciones y evoluciones del lenguaje. Quizás en otros momentos se pensaba que estas instituciones debían ser prescriptivas, es decir, establecer cómo debíamos hablar, pero yo me he encontrado con lo contrario. Es una Academia muy abierta y con un enorme interés por registrar qué nuevas palabras surgen. Todo eso termina en publicaciones como el Diccionario de mexicanismos, donde se da cuenta del uso real de la lengua en nuestro país.
¿Considera que los jóvenes están alejados de este tipo de instituciones?
Varios de los que estamos ahí damos clases y eso nos obliga a estar en contacto con gente más joven. En mi caso doy clases en licenciatura y a veces en posgrado, tengo alumnos entre 18 y 25 años. Cada año me entero de nuevas palabras y de nuevas formas del ver el mundo, eso es interesante porque el lenguaje refleja la manera en que nos relacionamos con la realidad. Nuestro puente principal de relación con la realidad es la palabra al igual que la vista. La pregunta en este caso es, ¿cómo hacer que instituciones que tienen tanto tiempo puedan establecer una relación e interesar a los jóvenes? Por supuesto, que creo que eso siempre es un reto que en lo personal me parece muy atractivo.
En su ponencia de ingreso hablará de la comedia, ¿cuál es la importancia de este género en una época de crispación como ésta?
Por un lado, es el género con el que más me identifiqué cuando empecé a escribir. A lo largo de mi trayectoria tanto en cine como en teatro, me he encontrado con que a la comedia se le mira hacia abajo. Esto es llamativo porque uno de los dramaturgos más importantes del mundo es un comediógrafo, Molière. A partir de eso me interesa analizar su función. Me parece que la comedia es quizás el género que más desnuda nuestra realidad, nos muestra nuestro verdadero rostro, es un espejo que nos exhibe sin maquillajes ni embellecimientos, es un género que dice la verdad. Y en un mundo donde la verdad ya no sabemos dónde está, me parece importante hablar de esto.
Hay críticos y escritores que consideran que la literatura mexicana es muy seria, ¿esto es consecuencia de que a la comedia se le considere algo menor?
Creo que no solo nos pasa a nosotros, qué envidia Francia donde su principal autor es alguien que escribía comedia. Lo normal es que un país elija como héroe literario a un poeta o a un escritor de tragedias, eso es lo que se considera importante y serio. Hay una vieja división entre los géneros que viene desde Aristóteles, pero de alguna manera la tragedia está asociada con la muerte y la comedia con la vida. Me parece que como sociedad nos parece más importante la muerte a muerte, pero la comedia nos a recuerda que antes de cualquier trascendencia, inmortalidad o mortalidad, están nuestras pequeñas ambiciones, vicios. Jorge Ibargüengoitia hacía sátira, pero a la vez tiene novelas y obras de teatro con momentos estrujantes. Cuando se habla de nuestros grandes autores pensamos en Rulfo o Paz, quienes sin duda tienen una obra muy sólida, pero los lectores siguen buscando también a Ibargüengoitia, es importante pensar en qué es lo que la comedia le puede decir a la gente. En el cine pasa algo similar. Hay una tradición de cómicos importante encabezada por Cantinflas y Tin-Tan.
¿Qué cree que nos tiene que decir la comedia a los mexicanos?
La comedia nos revela los aspectos absurdos y ridículos de la realidad y de nosotros mismos. No habla de nuestra relación con los dioses, ni de la metafísica o el destino, pero sí habla de nuestra interacción con los demás y del funcionamiento absurdo del mundo. Volteo a mi alrededor y puedo ver lo que está sucediendo de dos maneras, como una tragedia o como una enorme comedia. Donald Trump se parece más a un personaje de caricatura que a cualquier protagonista de Shakespeare. Decía mi maestro Juan Tovar que cada época tiene un género dramático y el nuestro es la tragicomedia, estoy de acuerdo con él, por eso hoy casi nadie escribe comedias puras. Si pensamos en el cine mexicano, una película como La Ley de Herodes, de Luis Estrada, es una tragicomedia que logró retratar cómo opera la política mexicana en el día a día.
Entonces, México digamos que es tragicómico.
Yo creo que sí. José Agustín tiene una serie de libros que precisamente se llaman Tragicomedia mexicana, creo que ese título deriva de sus conversaciones con Juan Tovar. Me parece que ese es el tono, no solo de nuestra realidad nacional sino de nuestra época.






