Dan Flavin, el artista que revolucionó el uso de la luz en el arte llega a Monterrey
MARCO recibe la exposición ‘Dan Flavin: Obras de la colección Dia Art Fundation’.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
Figura clave del movimiento minimalista estadounidense, Dan Flavin (1933-1996) fue uno de los pioneros en estudiar de una manera crítica la relación de la luz en el arte. Pese al impacto de su trabajo, nunca se había montado una exposición individual con su obra en México, tan solo en 1987, el hoy extinto Centro Cultural de Arte Contemporáneo lo había incluido en una muestra colectiva.
Hoy, es el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), quien salda la deuda con el montaje Dan Flavin: Obras de la colección Dia Art Fundation. “Nos hemos acostumbrado a ver el fenómeno del neón como un tema más en la expresión artística, pero el pionero de todo esto fue Dan Flavin, él puso sobre el tablero el problema de esa iluminación artificial que formaba parte del día a día de todos los individuos que asistían a una oficina en un edificio. Encontrar una capacidad discursiva a través del tubo fluorescente fue su gran aportación encontró, además, una capacidad discursiva y escultórica a través del tubo fluorescente y de su reflejo de la luz”, explica Tayana Pimentel, directora de MARCO.
La muestra reúne 24 de las obras más destacadas del artista, creadas entre 1962 y 1974, provenientes del acervo de Dia Art Foundation, seleccionadas curatorialmente por Humberto Moro, director del programa de la institución. “Este es un esfuerzo por empezar a representar a este movimiento cuyo impacto en el arte mexicano ha sido notable entre quienes comenzaron a crear durante los noventa, pensemos en José Dávila, quien tiene una serie acerca de Flavin”, agrega el curador.
El minimalismo fue un movimiento de arte que se dio de manera particular en Nueva York y que está conectado con el desarrollo de artistas como Donald Judd, Sol LeWitt, Walter De María y Joseph Beuys, explica Moro.
El arte minimal y posteriormente el arte conceptual, rompieron por completo con la pintura, en este sentido, el recorrido propone una experiencia lumínica por ambientes generados por las instalaciones que van cambiando. En la primera parte se reúnen las obras en las que utilizó luminarias blancas, permitiendo ambientes relacionados con la espiritualidad, la contemplación y la introspección, mientras que la segunda, hay una transición a los colores brillantes que evocan una diversidad de emociones y sensaciones en el público. “La exposición trae los momentos históricos claves y Flavin y desempaca las diferentes series que hizo”, detalla el curador.
Experiencia sensorial y emocional
Al mismo tiempo, destaca la presencia de Icon VII (Via Crucis), realizada entre 1962 y 1964, remite a la representación del Cristo crucificado en la historia de la pintura, y que “es una de las pocas obras religiosas minimalistas”, explica Humberto Moro. La pintura de acrílico negro sobre masonite tiene en la esquina superior derecha un tubo de luz blanca que resplandece hacia arriba, remitiéndose al significado religioso de la luz como algo divino, pero a la vez, al ser luz artificial manufacturada, genera un contrapeso con lo profano. “La obra fue creada en una época donde los artistas exploraban en el arte otras formas de espiritualidad, en una época donde la religión estaba perdiendo su lugar central en la sociedad estadounidense”.
En el trabajo de Flavin, la luminaria funciona como un elemento escultórico, que al estar encendida, transforma el espacio donde se encuentra dependiendo de las cualidades arquitectónicas, generando un ambiente por el que transita el espectador. “La obra de arte no está delimitada a un solo objeto y sus dimensiones, sino que la cualidad del objeto transforma e impacta el espacio donde se encuentra. Es decir, se convierte en protagonista al trascender como objeto artístico, generando en el espectador una experiencia sensorial y emocional”.
Pese a su importancia dentro del minimalismo, Dan Flavin siempre se rehusó a ser catalogado dentro de este grupo. “Siempre rechazó la etiqueta mininal, fue el crítico Richard Wollheim quien acuñó el término. Flavin definía su obra como situacional, es una palabra que me gusta más porque te transporta al presente y relacionada con un arte abierto”.
La biografía del artista fue todo menos rutinaria. Nació en Nueva York en 1933, fue al seminario, después se enlistó en el ejército. Vivió un tiempo en Corea como operador del clima, regresó a Estados Unidos y tomó clases de arte. Al principio hizo acuarelas y collages, e intentó encontrar un vocabulario artístico al final de los cincuenta. En 1961 tiene su primera exposición individual, entre ese año y 1964, pasó de lo plástico al hallazgo de la luz y el objeto industrializado representado por las lámparas.
Más adelante expuso en el Museo de Arte Contemporáneo. Art, Chicago (1967), National Gallery of Canada, Ottawa (1969), Staatliche Kunsthalle, Baden-Baden (1989), y la retrospectiva organizada por Dia en asociación con la National Gallery of Art, Washington, D.C., en 2004 –2005. En 1983, Dia Art Foundation inauguró el Instituto de Arte Dan Flavin en Bridgehampton, Nueva York. Poco antes de su muerte, creó una instalación monumental para la reapertura del Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York.
Aunque los caminos y resultados fueron distintos, Humberto Moro encuentre puentes entre propuestas como la de Flavin y el arte pop encabezada por Andy Warhol, “en el corazón de ambas expresiones hay preguntas muy similares. Warhol pensaba en la capacidad industrializada de reproducir imágenes, y esto no es ajeno a la industrialización del mundo, es un proceso adyacente al capitalismo. En tanto, los artistas minimales trabajaron con metal y tecnologías, es decir también querían entender lo que era la sociedad industrializada. No los veo como movimientos separados”.
Concluye, Moro que el legado de Flavin continua vigente, toda vez que cuestionó “la desmaterialización de la obra de arte, sus obras no solo tienen que ver con las lámparas y la luz, sino con el color, el espacio y la experiencia”.
La exposición Dan Flavin: Obras de la colección Dia Art Fundation podrá ser visitada hasta agosto de este año.







