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Padre e hija mueren tras ataque armado en El Guayabo; militares tardaron horas en auxiliar a la niña, dice su abuela

María relató que su hijo Jorge Luis murió en el lugar y que Alexa, de ocho años, permaneció herida hasta que fue trasladada en un helicóptero militar a un hospital de Morelia, donde murió dos días después.

  • Redacción AN / MDS
20 Oct, 2026 11:39
Padre e hija mueren tras ataque armado en El Guayabo; militares tardaron horas en auxiliar a la niña, dice su abuela

María, madre de Jorge Luis y abuela de Alexa, quienes murieron después de un ataque armado contra viviendas de la comunidad El Guayabo, en Apatzingán, Michoacán, pidió ayuda para salir de México ante el temor por la violencia que se vive en la zona y cuestionó la respuesta de las autoridades durante la agresión.

Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, la mujer -cuyo nombre fue cambiado para preservar su identidad por razones de seguridad- relató que la noche del martes 13 de octubre escuchó detonaciones cerca de la vivienda de su hijo. Tras intentar comunicarse con él sin obtener respuesta, llamó al teléfono de su nieta Alexa.

“Alexa nos dice, le dispararon a mi papá y lo mataron”, relató.

De acuerdo con su testimonio, la niña, de ocho años, permaneció con su padre, Jorge Luis, quien murió en el lugar, mientras su hermano de seis años logró salir de la vivienda y correr hasta la casa de sus abuelos para pedir ayuda. El menor les informó que Alexa había recibido un disparo en el abdomen.

María explicó que, después de escuchar las detonaciones, acudieron a un destacamento militar ubicado a aproximadamente una cuadra y media o dos cuadras del sitio del ataque para pedir ayuda. Sin embargo, aseguró que los militares les dijeron que necesitaban autorización para intervenir.

“Les dije: por favor la niña está herida, la niña está herida, hay que salvar la vida de la niña, mi hijo está muerto, está bien, pero la niña”, contó.

Según su relato, permanecieron más de una hora solicitando ayuda hasta que algunos vecinos decidieron acompañarlos para ingresar a la vivienda y sacar a Alexa. La niña fue trasladada hacia donde se encontraban los soldados y recibió atención en la carretera.

María afirmó que un joven de aproximadamente 19 o 20 años entró a la vivienda para auxiliarla. Dijo que el cuerpo de Jorge Luis quedó atravesado hacia la puerta y que el niño de seis años tuvo que salir de la casa pasando por encima de su padre para buscar ayuda.

La familia solicitó posteriormente apoyo a personas de una comunidad cercana, desde donde les informaron que la única opción era pedir un helicóptero para trasladar a la menor. El helicóptero militar llegó cerca de las dos de la madrugada, aproximadamente dos horas y media después de que Alexa recibió el disparo.

La niña fue trasladada al Hospital Infantil de Morelia, en Charo, donde permaneció en terapia intensiva. Murió la mañana del 15 de octubre.

María cuestionó también la actuación de los militares durante las primeras horas posteriores al ataque. Dijo que existe un video grabado por su hija en el que se observa a un soldado darles la espalda y regresar al lugar donde se encontraban, mientras les decía que el comandante estaba dormido y no podían molestarlo.

“Hay un video que mi hija está en desesperación, tomó un video donde el soldado que hizo nos dio la espalda y se metió y nos dijo que el comandante estaba dormido, o sea, no lo podían molestar”, relató.

La mujer señaló que los militares no ingresaron a la vivienda donde se encontraba su hijo y su nieta ni esa noche ni al día siguiente. Aseguró que el cuerpo de Jorge Luis permaneció en el lugar desde aproximadamente las 23:30 horas del martes hasta las dos de la tarde del miércoles.

También narró que, cuando Alexa era atendida en la carretera, preguntaba por su padre, quien había muerto durante el ataque. “Ellos vieron todo”, dijo María al referirse a los menores que se encontraban en la vivienda.

La abuela de Alexa consideró que su nieta pudo haber sido atacada mientras hablaba por teléfono con la familia. Explicó que encontró posteriormente el teléfono de la niña completamente dañado y con impactos de bala.

“Yo lo creo así, porque el teléfono está completamente destruido. No podía haber estado así para que ella pudiera hablar con nosotros”, afirmó.

María relató además que, cuando regresó al lugar de los hechos para recoger algunas pertenencias, encontró la camiseta que llevaba puesta su hijo tendida en el sitio donde había quedado su cuerpo. Dijo que la prenda tenía las marcas correspondientes a los impactos de bala y planteó que quienes participaron en el ataque pudieron haber regresado posteriormente a la vivienda.

“Quiere decir que esa gente nos fue a buscar, o no sé qué puedo entender ahí, y cómo cree que nos sentimos”, expresó.

Jorge Luis había regresado de EE.UU. semanas antes

Jorge Luis había vivido cinco años en Estados Unidos y regresó a Michoacán el 31 de agosto, apenas unas semanas antes del ataque.

María aseguró que su hijo todavía estaba retomando sus relaciones personales y que su intención era establecerse nuevamente en la comunidad y llevar una vida tranquila. Había comenzado a acondicionar una pequeña tienda de abarrotes, aunque todavía no la tenía completamente surtida.

“Él tenía cinco años y él había llegado el 31 de agosto. Él todavía ni siquiera recuperaba sus amistades; desde hace tiempo para acá, él apenas empezaba a convivir con la gente”, explicó.

La mujer señaló que Jorge Luis quería reencontrarse con su familia y convivía con sus hijos mientras preparaba el establecimiento.

Minas en los caminos y ataques con drones

María describió también las condiciones de seguridad que, según su testimonio, enfrentan los habitantes de El Guayabo y comunidades cercanas. Afirmó que los pobladores tienen dificultades para trasladarse a Apatzingán para conseguir alimentos y otros productos debido a la presencia de minas en los caminos.

Dijo que actualmente tienen dificultades incluso para conseguir pañales para los niños pequeños de la familia y que temen salir de la comunidad. “Tenemos miedo de ir a Apatzingán porque todo el camino encuentran minas”, señaló.

Contó que un hombre de la comunidad resultó herido cuando una mina explotó al paso de su motocicleta cuando se dirigía a trabajar. Según su testimonio, el hombre sufrió lesiones en las manos, aunque sobrevivió.

También mencionó otro incidente en el que una mina explotó cuando una pareja, familiares suyos, se trasladaba en automóvil hacia su trabajo. En ese caso, dijo, el vehículo quedó destruido, pero las personas no resultaron heridas.

María sostuvo que los habitantes también han reportado ataques mediante drones y daños a viviendas en distintas comunidades de la zona. “Destruyendo viviendas, destruyendo todo con los drones. ¿A quién? A toda la gente, atacan”, afirmó.

Foto: Archivo Cuartoscuro

Según su relato, en algunas ocasiones los militares acompañaron a pobladores que regresaban a sus viviendas para recuperar pertenencias. María dijo que los habitantes les señalaron los lugares desde donde, según ellos, provenían los disparos y les pidieron intervenir.

Sin embargo, aseguró que un soldado les respondió que no podían actuar porque temían tener problemas con organismos de derechos humanos. “Ellos dijeron que no podían hacer nada porque Derechos Humanos estaba sobre de ellos para que no, pues no sé qué les protegen o por qué”, relató.

María cuestionó esa explicación y preguntó qué ocurriría con los habitantes de las comunidades afectadas: “Y entonces ahorita nosotros como estamos, Derechos Humanos, ¿qué va a hacer por nosotros?”

Pide salir de México

Tras la muerte de su hijo y su nieta, y ante el temor de regresar a su comunidad, María dijo que su familia ya no se siente segura y pidió apoyo para abandonar el país.

“Queremos ayuda para salir del país”, afirmó.  “Sí, porque ya le tengo miedo a este gobierno, porque no hizo nada”, agregó.

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