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Salud admite desvío de medicamentos y descarta culpar a médicos

El gobierno busca rastrear cada caja de medicamentos, incluso las de más de 200 mil pesos, y pide denunciar fármacos gratuitos a la venta en tianguis y farmacias.

  • Redacción AN / KC
20 Oct, 2026 14:03
Salud admite desvío de medicamentos y descarta culpar a médicos
Foto: Unsplash

El Gobierno federal reconoció casos documentados de sustracción de medicamentos de hospitales y centros de salud para venderlos fuera de esas instalaciones, incluso con los empaques que identifican los fármacos como propiedad exclusiva del sector salud.

Eduardo Clark, subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, rechazó responsabilizar de manera general al personal médico por el desabasto y anunció medidas para rastrear los medicamentos.

Nunca diría que los médicos o las enfermeras o el personal de salud son responsables del desabasto.

Sin embargo, reconoció que existen casos de desvío que requieren mayor investigación y que algunos medicamentos destinados a la atención gratuita de pacientes terminan en el mercado.

“Desafortunadamente tenemos algunos casos, algunos documentados y algunos que tenemos que investigar más a detalle y encontrar, sí, de desvío de medicamentos desde los hospitales y centros de salud hacia venta, incluso afuera de los propios hospitales”, declaró.

También, Clark calificó estas prácticas como “horriblemente dolorosas”, al señalar que un fármaco que un paciente no encuentra en una unidad médica puede aparecer a la venta en sus inmediaciones.

Es una cosa horriblemente dolorosa cuando tal vez un medicamento no se encuentra porque alguien lo sustrajo y le dicen, ‘¿sabes qué?, te lo vendo afuera’, con toda la leyenda de propiedad exclusiva del sector salud.

Ante esta situación, el subsecretario explicó que las autoridades trabajan en dos estrategias principales para evitar que los medicamentos destinados al sector público terminen en ventas particulares.

La primera, dijo, consiste en hacer más visible en los empaques la leyenda que identifica los fármacos como gratuitos y proporcionados por el Estado mexicano.

Asimismo, Clark señaló que la medida busca que los pacientes reconozcan que estos medicamentos son un derecho y que deben recibirlos sin pagar.

“Cuando pedimos una cosa que nos hace muy natural, que los medicamentos que se entregan en el sector público de manera gratuita fuera claro para los pacientes que eran medicamentos gratuitos, provistos para garantizar tu salud sin ningún costo por el Estado mexicano”, explicó.

Detalló que la propuesta fue modificar la presentación de las cajas mediante una leyenda más visible, una estampa o una calcomanía, pues anteriormente el aviso aparecía en letras pequeñas.

“En términos de procesos administrativos no creemos que sea muy complicado cambiar la caja, poner una estampa, un sticker más claro”, sostuvo.

Sin embargo, refirió que la iniciativa generó una amplia cobertura mediática.

“Eso nos costó miles de notas públicas”, dijo, y cuestionó por qué el cambio provocó tantas publicaciones, cuando, desde su perspectiva, se trataba de una modificación administrativa sencilla.

Al mismo tiempo, el funcionario explicó que esto también permitirá que la población identifique aquellos que presuntamente fueron sustraídos de las unidades públicas.

“Si alguien de ustedes ve un medicamento en un tianguis, en una farmacia privada, con ese logo del Gobierno de México que dice ‘la salud es un derecho, medicamento gratuito’, sepan que ese medicamento fue sustraído”, afirmó

Por ello, pidió a la ciudadanía denunciar estos casos en redes sociales o ante otras autoridades.

La segunda estrategia consiste en la transformación digital del sistema de salud, que Clark describió como una “revolución tecnológica” para mejorar el seguimiento de los medicamentos desde su origen hasta su entrega.

El objetivo es establecer la trazabilidad de los fármacos, conocer a qué lotes pertenecen, de dónde provienen y dónde se encuentran.

En el caso de los medicamentos de alto costo, el Gobierno busca contar con información que permita identificar a quién se entregó cada caja y explicar por qué aparece fuera de un hospital público.

“Hay medicamentos que cuestan más de 200 mil pesos cada caja”, señaló el subsecretario tras explicar la importancia de fortalecer los mecanismos de control.

La trazabilidad permitiría conocer de dónde provino el medicamento, a quién se entregó y por qué terminó fuera de las instalaciones públicas, particularmente cuando se trata de productos cuyo destino debe ser la atención de pacientes en el sistema de salud.

Al referirse a las personas que participan en estas prácticas, el subsecretario insistió en que los casos de sustracción no deben atribuirse de manera generalizada a médicos, enfermeras o trabajadores del sector.

No quiero decir que es un tema de los médicos en general, desafortunadamente algunas personas sí llevan estas actividades y tenemos que seguir acotando esos espacios.

Añadió que el propósito de las medidas es garantizar que los medicamentos permanezcan en hospitales y centros de salud y que únicamente salgan de esas instalaciones cuando se entreguen gratuitamente a los pacientes.

“Tenemos que seguir acotando esos espacios para asegurar que los medicamentos están en hospitales y centros de salud, no se desvían de ahí, más que cuando se le entregan a un paciente de manera gratuita para garantizar su salud”, concluyó.