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Tres elecciones clave definirán el mapa político de América Latina: Daniel Zovatto

Tras 14 elecciones en tres años, con 11 triunfos de la derecha, el equilibrio regional dependerá de los próximos comicios en Perú, Colombia y Brasil, afirmó el analista.

  • Redacción AN / MDS
29 Apr, 2026 02:07
Tres elecciones clave definirán el mapa político de América Latina: Daniel Zovatto
Imagen: IA/AN (MDS)

El politólogo y jurista Daniel Zovatto sostuvo que América Latina atraviesa un proceso de reconfiguración política marcado por el avance electoral de fuerzas de derecha, pero con un equilibrio estructural que mantiene a varios de los principales países bajo gobiernos de izquierda.

Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, explicó que hasta 2022 e inicios de 2023 predominaban gobiernos progresistas en las principales economías de la región. Este escenario, dijo, implicaba una concentración significativa de poder político, económico y poblacional bajo ese signo ideológico.

Sin embargo, a partir de 2023 se produjo un cambio relevante con victorias de la derecha en países como Paraguay, Argentina, Ecuador, Panamá, El Salvador, República Dominicana, Bolivia, Chile, Honduras y Costa Rica.

“Durante estos tres años hubo 14 elecciones y en 11 ganó la derecha o el centroderecha”. Las excepciones fueron Guatemala en 2023, así como México y Uruguay posteriormente. Este conjunto de resultados ha derivado en “una reconfiguración pivotando hacia la derecha de los principales países”.

Pese a ello, Zovatto subrayó que el ciclo no está definido. Brasil, México, Uruguay y Guatemala continúan bajo gobiernos de izquierda o centroizquierda, y su peso es determinante en el balance regional. “Cuando sumas el peso económico de estos países, ves que casi el 70% del producto interno bruto y más del 60% de la población sigue aún en manos de gobiernos de izquierda o centroizquierda”, precisó.

En este contexto, identificó tres procesos electorales clave en el corto plazo: Perú, Colombia y Brasil. “Las tres elecciones que vienen en los próximos seis meses […] van a ser decisivas para terminar de definir este mapa político electoral”, afirmó.

El caso brasileño, sostuvo, es el más relevante por su peso geopolítico y económico. “Esa es la madre de todas las elecciones por el peso específico que tiene”, dijo. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva buscará la reelección frente a Flávio Bolsonaro -hijo del expresidente Jair Bolsonaro-, en un escenario que, según las encuestas, podría resolverse en segunda vuelta y con márgenes muy estrechos, cercanos a un empate técnico.

Aseguró que pese a que la de Bolsonaro inicialmente se consideraba una candidatura débil, “de momento está yendo muy bien encaminada”, con encuestas que muestran una ventaja mínima de Lula en primera vuelta y un posible “empate técnico” en segunda, por lo que anticipó una contienda nuevamente polarizada en un país “totalmente dividido en dos sectores”.

También alertó sobre el riesgo de conflictos poselectorales. Recordó las tensiones tras los comicios de 2022 y el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023 -por el que Jair Bolsonaro cumple una condena de 27 años- y señaló que, si el resultado es cerrado, “no habría que descontar” nuevas denuncias de fraude o irregularidades.

Respecto a Colombia, anticipó también un proceso polarizado. Explicó que el actual presidente Gustavo Petro no puede reelegirse, por lo que el escenario se configura entre un candidato de izquierda -Iván Cepeda, quien lidera las encuestas– y opciones de derecha divididas entre varias figuras. En este caso, consideró probable que la definición también ocurra en una segunda vuelta.

Indicó que la primera ronda está prevista para el 31 de mayo y la segunda para el 21 de junio, aunque persiste la incertidumbre sobre quién disputará el balotaje contra Cepeda. La derecha, dijo, llega fragmentada entre figuras como Abelardo de la Espriella -a quien describió como “una suerte de combinación entre Milei y Bukele”- y Paloma Valencia, vinculada al expresidente Álvaro Uribe.

Zovatto se refirió al caso de Perú, que describió como uno de los más complejos de la región. A más de dos semanas de la elección presidencial, el resultado de la primera vuelta no se ha definido completamente debido al elevado número de actas observadas.

Detalló que este volumen de actas ha judicializado el proceso electoral, ya que deben ser revisadas en distintas instancias para determinar su validez. Este procedimiento podría extenderse hasta mediados de mayo, fecha límite estimada por las autoridades electorales para definir quién competirá contra Keiko Fujimori en la segunda vuelta del 7 de junio.

Aunque Fujimori tiene asegurado su nombre en la boleta, la definición de su contrincante sigue abierta entre candidatos de derecha e izquierda. De concretarse un enfrentamiento con un aspirante progresista, Zovatto anticipó una contienda altamente polarizada, similar a la de 2021. Además, subrayó que el bajo nivel de apoyo electoral refleja una crisis de representación: incluso sumando los principales contendientes, no alcanzan el 30% de los votos.

El especialista también destacó otros factores que agravan la situación peruana, como la abstención cercana al 30% sobre un padrón de 27 millones de electores, así como millones de votos nulos y en blanco. A ello se suman denuncias de irregularidades, acusaciones de fraude y tensiones institucionales, incluida la renuncia de autoridades electorales y acciones judiciales en curso.

Recordó que Perú ha tenido ocho presidentes en los últimos 10 años, cuando en condiciones normales debieron ser solo dos, lo que evidencia “la brutal inestabilidad que tiene el sistema político, la fragmentación”. También mencionó la extrema dispersión electoral, con 36 candidatos presidenciales registrados, de los cuales 35 compitieron tras el fallecimiento de uno durante la campaña.

Esta circunstancia, advirtió, no permite prever una pronta estabilización. Por el contrario, consideró que el actual proceso podría prolongar o incluso profundizar la crisis política del país.

Aunque el avance de la derecha es claro en términos electorales recientes, el peso estructural de los gobiernos de izquierda mantiene el equilibrio. Por ello, concluyó que el desenlace del ciclo político latinoamericano dependerá de los próximos comicios: “Este es un arroz que todavía no está cocido”.