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México y EU siguen negociando mientras crece presión por barreras no arancelarias: especialistas

Ambos especialistas coincidieron en que México enfrenta limitaciones estructurales para aprovechar el fenómeno del nearshoring, es decir, la relocalización de cadenas de suministro cerca de Estados Unidos; entre esos obstáculos mencionaron la falta de infraestructura, la debilidad de los organismos reguladores y la inseguridad jurídica.

  • Redacción AN / KC
31 Jul, 2025 14:12
México y EU siguen negociando mientras crece presión por barreras no arancelarias: especialistas
Imágenes: Reuters/Pexels/Freepik. Tratamiento: AN (MDS)

México logró una prórroga de 90 días antes de que entren en vigor nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos, pero especialistas advirtieron que este plazo no representa un acuerdo definitivo, sino una oportunidad limitada para negociar en un entorno cada vez más complejo.

Además de los aranceles, los analistas Ana Lilia Moreno, coordinadora del programa de Regulación y Competencia Económica de México Evalúa, y Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico en el IMCO, advirtieron en la mesa de análisis de Aristegui en Vivo que, Estados Unidos ha comenzado a ejercer presión mediante barreras no arancelarias, como inspecciones más estrictas, cambios regulatorios y posibles sanciones comerciales, lo que incrementa la urgencia de que México defina una postura firme.

“No solo son aranceles, hay toda una serie de herramientas que Estados Unidos está desplegando para asegurarse de que México se alinee con su estrategia geoeconómica”, explicó Ana Lilia Moreno, coordinadora del programa de Regulación y Competencia Económica de México Evalúa.

Destacó que “México está en el centro de una estrategia de Estados Unidos para frenar a China, no solo en términos comerciales, sino como parte de una disputa por el liderazgo político y económico mundial”.

Por ello, advirtió que el país debe asumir una posición más estratégica y coordinada frente a esta coyuntura.

 

Moreno explicó que la guerra comercial entre Estados Unidos y China no es un conflicto aislado, sino una disputa por la supremacía tecnológica, energética y económica global, en la cual México podría jugar un papel relevante como socio preferente de Washington.

México tiene un rol de contención, nos están diciendo, tú puedes ser mi socio para frenar el avance de China, pero tienes que actuar como tal.

Agregó que la prórroga de 90 días beneficia al gobierno de Claudia Sheinbaum, pues le da margen para posicionarse en el debate y evitar que se consoliden sanciones de largo plazo.

Sin embargo, advirtió que este tiempo no debe desperdiciarse porque “no tenemos política industrial, no tenemos política comercial, tenemos solamente discursos, la inversión extranjera directa no se sostiene solo con incentivos fiscales, se necesita certeza jurídica”, señaló.

Por su parte, Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico en el IMCO, consideró que la prórroga representa una buena noticia, aunque acotada.

No se trata de una solución definitiva. Es probable que en tres meses estemos hablando de una nueva extensión o de nuevos aranceles.

Ocampo explicó que las reglas del comercio internacional han cambiado, y ahora responden más a lógicas geopolíticas que a normas multilaterales.

“Estamos en una etapa en la que el comercio se utiliza como herramienta de presión política, México necesita asumirlo y responder con una estrategia de Estado”, afirmó.

Afirmó que los acuerdos de México con Europa y Japón “son todo menos libres”, por lo que un pacto similar en América del Norte sería inaceptable.

Señaló que, si Estados Unidos pide reducir barreras no arancelarias, México debe exigir condiciones parejas.

“Vamos a bajar barreras, pero de ambos lados”, dijo y propuso armonizar regulaciones y evitar el uso proteccionista de medidas como las sanitarias o casos de dumping.

Ambos especialistas coincidieron en que México enfrenta limitaciones estructurales para aprovechar el fenómeno del nearshoring, es decir, la relocalización de cadenas de suministro cerca de Estados Unidos.

Entre esos obstáculos mencionaron la falta de infraestructura, la debilidad de los organismos reguladores y la inseguridad jurídica.

“Si no resolvemos nuestras propias barreras internas, el nearshoring no se va a consolidar y vamos a seguir viendo oportunidades que se van a Vietnam, Malasia o India”, alertó Ocampo.

Moreno, por su parte, cuestionó que las instituciones encargadas de regular el mercado y garantizar la competencia hayan sido debilitadas en los últimos años.

“Sin organismos autónomos y sin un Estado de derecho fuerte, ningún acuerdo comercial se puede sostener; las empresas necesitan reglas claras, no promesas”, afirmó.

También señaló que mientras Estados Unidos avanza con subsidios e inversión estratégica para fortalecer su industria, en México persiste una visión de corto plazo.

No se trata de copiar el modelo estadounidense, pero sí de reconocer que estamos en un momento de redefinición del comercio global y no podemos quedarnos al margen.

En ese contexto, subrayó que el nuevo gobierno debe construir una política industrial moderna, con participación del sector privado, academia y sociedad civil, ya que “hay una ventana de oportunidad, pero se va a cerrar pronto si no hay acción”, dijo.

Ocampo concluyó que la prórroga debe ser vista como un llamado de atención.

“No es un triunfo, es una tregua condicionada y si no respondemos con seriedad, las consecuencias serán más duras en el futuro cercano”, advirtió.