Erosión del Estado de Derecho frena nuevas inversiones en México: Guillermo Ortiz
El exgobernador de Banxico advirtió que la inseguridad jurídica, el crimen organizado y la extorsión afectan las condiciones para invertir en México.
- Redacción AN / MDS

El exsecretario de Hacienda y Crédito Público y exgobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, afirmó que los indicadores económicos presentados por el Gobierno de Claudia Sheinbaum son esencialmente correctos, pero sostuvo que su interpretación ofrece un panorama que no refleja de manera integral la situación de la economía mexicana.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, el exfuncionario analizó los datos difundidos por la Presidencia para responder a las evaluaciones de las agencias calificadoras Moody’s y Standard & Poor’s y explicó los argumentos que desarrolló previamente en un texto titulado “La manipulación económica del gobierno mexicano”.
“Los puntos que señala la presidenta Sheinbaum son esencialmente correctos en el sentido de que son reales, o sea, son cifras reales, pero son cifras que se interpretan de una manera que no corresponde a la realidad”, señaló.
Uno de los indicadores revisados fue la posición de México entre los 10 principales destinos mundiales de inversión extranjera directa (IED). Ortiz reconoció la validez del dato, pero advirtió que la mayor parte de los recursos registrados corresponde a empresas que ya operan en el país y no a nuevas inversiones.
“Eso es cierto, que está en los 10 primeros lugares, pero la mayoría, la gran mayoría de la inversión extranjera es de inversión, esto es a empresas que ya están instaladas en México y reenviarte en utilidades, no es inversión nueva, no es que haya cola de inversionistas para entrar”, afirmó.
Según Ortiz, más de 75% de la IED corresponde aproximadamente a reinversión. Al explicar las razones por las que considera que no se genera una mayor cantidad de nuevas inversiones, apuntó al Estado de Derecho y a los cambios institucionales registrados en los últimos años.
“Desde hace tiempo […] ha habido un desmantelamiento del Estado de Derecho, ha habido una erosión de la serie de normas y reglas que rigen el comportamiento de los reguladores, del gobierno, etc. Había un desmantelamiento de los órganos autónomos y hubo una elección recientemente del Poder Judicial que resultó en un incremento, obviamente muy importante, de la influencia del gobierno sobre el Poder Judicial”, declaró.
Ortiz sostuvo que esa situación implica una centralización del poder y genera incertidumbre entre los inversionistas. Añadió que México mantiene fortalezas por su relación comercial con EE.UU., aunque señaló también la incertidumbre relacionada con el tratado comercial (T-MEC).
“Desde mi punto de vista la causa más importante es la erosión sistemática del Estado de Derecho, que es un requisito indispensable para la inversión”, afirmó.
Aumento salarial y productividad
Sobre el incremento de los salarios, Ortiz consideró acertada la decisión de elevar el salario mínimo durante el gobierno anterior y el actual, debido al rezago que acumuló durante años. Sin embargo, advirtió que los incrementos requieren estar acompañados por un crecimiento de la productividad para mantenerse en el tiempo.
“Yo creo que fue un acierto por parte del gobierno anterior y de este gobierno el haber subido el salario mínimo, que estaba muy rezagado”, dijo.
El exgobernador del Banco de México señaló que la productividad lleva al menos una década estancada y planteó que, sin un aumento de la producción por trabajador o por hora trabajada, las empresas deben financiar los incrementos salariales mediante sus utilidades.
“Porque si los trabajadores no producen más, ¿con qué les pagan? Con utilidades. Y si esas no alcanzan, pues cierran los negocios. Y esto afecta sobre todo a las pequeñas y medianas empresas”, sostuvo.
Vinculó este problema con el bajo crecimiento económico registrado durante los últimos años. Según explicó, los últimos siete años representan el periodo de menor crecimiento desde la crisis económica de la década de 1980.
“Si no hay incremento en la productividad, esto es en el producto por hora o por hombre trabajado, pues simplemente el país se estanca, y es lo que está pasando. Desde luego que qué bueno que aumenten los salarios. Pero el tema es, ¿es esto sostenible?”, señaló.
Baja tasa de desempleo y alta informalidad
Ortiz también abordó el dato gubernamental que coloca a México con la segunda tasa de desempleo más baja entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), únicamente detrás de Japón.
Explicó que ese indicador debe analizarse considerando que aproximadamente la mitad de la fuerza laboral mexicana trabaja en actividades informales y que quienes realizan alguna actividad económica son contabilizados como ocupados, aunque carezcan de un empleo formal.
“El primer punto es que alrededor de la mitad, alrededor del 50% de la fuerza laboral mexicana está empleada en actividades informales”, explicó.
Añadió que México carece de seguro de desempleo y rechazó una comparación directa con Japón por las diferencias entre los mercados laborales de ambos países: “Japón, obviamente, tiene una tasa de desempleo sumamente baja, pero el 99% de la población de Japón tiene un empleo formal, y en México es menos del 50%. No pueden comparar peras con manzanas”.
Sobre los 22.7 millones de puestos de trabajo formales registrados en junio de 2026, señaló que el crecimiento del número absoluto de empleos no modificó sustancialmente la proporción de personas que trabajan en la informalidad.
Al referirse al salario base, Ortiz reiteró que los aumentos salariales requieren incrementos de productividad para ser sostenibles. “Cualquier aumento salarial que no está basado en cifras reales de productividad, por definición, no es sostenible”, declaró.
Comercio con EE.UU. y brecha entre norte y sur
Ortiz reconoció como un indicador positivo el nivel alcanzado por el comercio entre México y Estados Unidos y atribuyó buena parte de ese desempeño al tratado comercial y al desarrollo de un sector exportador ubicado principalmente en el centro y norte del país.
Destacó las exportaciones automotrices, de equipo médico y de cómputo como áreas en las que México registró avances importantes. Sin embargo, señaló que los beneficios no se distribuyen de la misma manera en todas las regiones.
“En ese sentido, México ha hecho un gran progreso. Sin embargo, en el resto del país, sobre todo en el sur del país, eso no ocurre”, afirmó.
A su juicio, “la brecha entre el norte y el sur se está ampliando, no disminuyendo”, por lo que el crecimiento del sector exportador no necesariamente se traduce en un mayor bienestar para el conjunto de la población.
También reconoció como positivo que México venda más productos al exterior y se haya convertido en el principal proveedor de EE.UU: “Nadie puede soslayar el progreso que ha hecho México en materia de exportaciones, cómo se ha podido colocar como el proveedor más grande de Estados Unidos, etcétera”.
Sin embargo, consideró que el sector exportador emplea a una proporción relativamente pequeña de la población frente a quienes viven en regiones y estados que no reciben directamente sus beneficios.
Asimismo, sostuvo que el efecto multiplicador de las exportaciones sobre el resto de la economía es limitado debido al contenido importado de numerosos productos exportados.
“Buena parte de las exportaciones de México se dan porque se importan muchos de los productos que se incorporan en el proceso de exportación. O sea, el valor agregado de la exportación mexicana excepto en algunos sectores es relativamente pequeño”, explicó.
Precisó que el sector moderno de la economía, formado por actividades como las industrias automotriz, de autopartes, aeroespacial, de cómputo y de chips, constituye una realidad positiva para México, aunque afirmó que sus beneficios no alcanzan en la misma proporción a las pequeñas y medianas empresas ni a la mayoría de la población.
Crecimiento menor a 1% e ingreso per cápita estancado
Al evaluar el desempeño general de la economía, Ortiz insistió en que el crecimiento constituye uno de los principales elementos para analizar la situación del país. El exsecretario de Hacienda agregó que el ingreso per cápita, es decir, el ingreso por habitante, se encuentra “prácticamente estancado”.
Sobre el consumo privado, cuestionó que se utilice el crecimiento registrado durante un periodo específico como prueba del desempeño general de la economía. Ortiz coincidió en que para evaluar correctamente el indicador debe revisarse una serie histórica más amplia y no únicamente un mes o trimestre favorable.
El mismo señalamiento realizó respecto de la actividad económica general. Ortiz sostuvo que durante toda la administración de Andrés Manuel López Obrador y el primer año del gobierno de Claudia Sheinbaum, el crecimiento promedio fue inferior a 1%.
“Quiere decir que si la población está creciendo más o menos a ese ritmo, quiere decir que el ingreso per cápita está estancado”, explicó.
En materia industrial, Ortiz señaló que el Gobierno destacó el crecimiento registrado en abril, pero afirmó que una revisión de los meses y trimestres anteriores ofrece un panorama diferente. “Escogen un mes, el mes de abril, que creció, pero vete para atrás y analiza los datos mensuales o trimestrales y obviamente el crecimiento de la actividad industrial fue mucho menor en promedio que en abril”, afirmó.
Consideró que se trata de “una selección muy selectiva, por así llamarlo, de datos puntuales que dan un cierto panorama, pero que metiéndose a analizarlos realmente no corresponden a la realidad”.
Ortiz también reconoció el desempeño favorable de la inflación y señaló que el indicador se encuentra próximo al objetivo del Banco de México, aunque señaló que la inflación no subyacente se encuentra por encima de 3% y cercana a 4%.
Pese a ello, sostuvo que el análisis general debe considerar el estancamiento económico y la debilidad de la inversión tanto privada como pública. “La realidad es que la economía está estancada y que no hay inversión privada y no hay dinero para la inversión pública. O sea, la inversión privada también está estancada”, afirmó.
Estado de Derecho, extorsión e inversión
El exfuncionario señaló que los indicadores sobre confianza empresarial también muestran reticencia para realizar nuevas inversiones en México y relacionó dicho comportamiento con el Estado de Derecho y la seguridad jurídica.
A esos factores agregó la presencia del crimen organizado y, particularmente, las extorsiones contra actividades económicas en distintas regiones del país.
“Entonces, volvemos al tema del Estado de Derecho, de la seguridad jurídica, del enorme problema que significa para México el crimen organizado y la extorsión que el crimen realiza a las actividades económicas en buena parte del país”, declaró.
El exgobernador de Banxico calificó este fenómeno como uno de los asuntos de mayor relevancia económica, debido a los costos adicionales que enfrentan empresas y trabajadores cuando son obligados a realizar pagos a grupos criminales.
“Cuando el gobierno te cobra impuestos, pero también las mafias locales te cobran un derecho de piso por vender tus productos, ya sea que tienes un restaurante o que estás vendiendo, no sé, productos agrícolas en la calle, te cobran, ¿no? Y esto obviamente tiene un efecto tremendamente nocivo sobre la actividad económica”, afirmó.
Ortiz aclaró que su análisis se refería exclusivamente al impacto económico de la criminalidad, sin considerar sus consecuencias humanas, entre ellas las desapariciones y los homicidios.
También abordó la situación de la deuda pública y señaló que, de acuerdo con las cifras oficiales, representa alrededor de 51% del producto interno bruto (PIB).
“La deuda, como proporción del producto, de acuerdo a las cifras oficiales, está alrededor del 51%, que es una cifra que no compara mal respecto de otros países, sobre todo después de la pandemia, que hubo un crecimiento muy importante de la deuda”, explicó.
Sin embargo, sostuvo que el principal asunto es la sostenibilidad de las finanzas públicas, debido a que los ingresos gubernamentales no crecen al mismo ritmo que los gastos ya comprometidos.
“Los ingresos gubernamentales no están creciendo a la par de las erogaciones que ya están comprometidas. Por ejemplo, todos los subsidios, las transferencias. Las transferencias han aumentado de manera muy importante”, afirmó.
Ortiz mencionó específicamente los programas dirigidos a adultos mayores, que consideró deseables, aunque cuestionó que los apoyos se otorguen de manera generalizada, incluso a personas que ya cuentan con una pensión.
El exsecretario de Hacienda planteó que el crecimiento de esos compromisos debe analizarse frente a la evolución de los ingresos públicos para determinar su sostenibilidad en el tiempo.
“Son temas importantes porque aquí el tema es qué tan sostenible es esto, qué tan sostenibles son las finanzas públicas si los ingresos no crecen y los gastos que ya están comprometidos crecen de manera sistemática, de manera muy importante año con año”, afirmó.
Concluyó que el gasto en pensiones para adultos mayores también está relacionado con la transformación demográfica del país y con el aumento de la población de mayor edad, un factor que, señaló, tendrá una importancia creciente para las finanzas públicas mexicanas.




